Home / Notas / Un Dios nórdico al rescate de nuestra privacidad

Un Dios nórdico al rescate de nuestra privacidad

Por Carlos Baldino Altube (*).- Mark Zuckerberg viajó hasta el mismo Asgard para pedir ayuda a los viejos dioses nórdicos en su cruzada por liberar nuevas voces, parece que los países más oscuros y perversos de este mundo ocasionalmente podrían bloquear el acceso de sus ciudadanos a la Valhala de los librepensadores, Facebook. Por suerte Odin estaba de buen humor, vieron cómo es el viejo si te mira con el ojo malo capaz que no te atiende, y le concedió a Mark la ayuda de su hijo predilecto, Tor, para abrir las puertas del anonimato en la red.

Dejando de lado la introducción donde nos tomamos la licencia poética de abandonar la letra hache del nombre del Dios del trueno, el asunto es que Facebook dispuso un link en la conocida “internet profunda” para que las personas que se confían del navegador privado “Tor” para acceder a esta oscura versión de internet puedan ingresar a Facebook sin ser registrado el origen de la conexión.

Para los que no conocen sobre la llamada internet profunda o Deep Web haremos una breve introducción a estos términos. Sucede que nosotros accedemos a paginas webs porque recordamos sus direcciones, pero cuando tenemos que buscar información general utilizamos los clásicos “buscadores de internet”. Los buscadores trabajan indexando contenido, o sea revisan todas las paginas webs que existen en el mundo y ordenan los términos que aparecen mediante un “método muy secreto” donde deciden qué ocurrencias se mostrarán en la primera página y cuáles en la última. Obviamente este orden es constantemente manipulado para ir dejando atrás lo que no debe verse.

De la mano de esta situación surge la conocida internet profunda, que son las páginas que se niegan a ser indexadas y se encargan de que los navegadores no puedan recorrerlas. Estas páginas conforman una red descentralizada de información accesible mediante direcciones de internet que cambian todo el tiempo. Una página no está siempre en el mismo lugar, entonces necesitamos un nuevo índice para llegar a ella. A ese índice de internet profunda se accede mediante un navegador especial llamado “Tor” y a este indice es al que se sumó hace un tiempo Facebook, reportando más de un millón de visitas a través de este link anónimo.

La sensación de anonimato de los usuarios que acceden mediante este navegador a la internet profunda no es algo que podamos probar, una vez más la fe es una herramienta esencial en la jugada que plantean ya que alguien siempre puede seguir tus pasos si te interceptan en el lugar adecuado, pero lo cierto es que la internet profunda ofrece cosas mucho más controvertidas que ingresar a Facebook.

Con la insignia del anonimato como zanahoria del asunto, la internet profunda tiene contenidos ilegales para ser publicados en la internet que todos conocemos, venta de drogas, sicariato, prostitución de diversa índole, números de tarjetas de crédito, oferta de hacking bajo demanda, etc. Todo suena a trampa cazabobos, un escenario armado para poder espiar a los que creen que no son espiados.

(*) Ingeniero en sistemas. Comunicador

También puede revisar

Frutilla

Por Leticia Amato (*).- “Al atraco ellos le llaman I.V.A, razón tenían cuando hablaban de vacunación masiva…” Rap …

Chile: Del ruido de sables al ruido de tripas

Por Manuel Cabieses Donoso (*).- En Chile –un país montañoso sembrado de volcanes- los ruidos …